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miércoles, 19 de marzo de 2008

Grondon* vete ya!!!

Si los anarquistas fueran tantos como a finales del Siglo XIX, principios del Siglo XX, encontrarían en los blogs un lugar ideal para propagar sus ideas porque tendrían todo tipo de libertades ya que las leyes ahí no existen y nadie puede controlar lo que se sube o se deja de subir.
Partiendo de esta base han nacido muchos blogs con el objetivo de decir cosas que en los medios tradicionales o páginas de Internet importantes no publican. A raíz de los hechos de violencia que han ocurrido en el último sábado, Alesi, habitual comentador de La Redó!
, ha abierto el blog Fuera Grondona. Será un pequeño paso para cambiar algo, pero las grandes gestas siempre comenzaron con un pasito. Ojalá esta sea una de ellas.

domingo, 16 de marzo de 2008

Jesus he knows me

El viernes a la noche haciendo un zaping televisivo me tope con el anunciadisimo acto religioso de Luis Palau e inmediatamente me acorde de este tema de Genesis, que habla de los pastores eléctronicos como este tal Palau, que quién sabe cuanta plata habrá puesto para que corten 9 de Julio y Corrientes un viernes a la tarde en hora pico.

sábado, 9 de junio de 2007

Boca es PRO

No hay caso... las ideas y la inspiración para el blog no surgen ni aunque las fuerce... pero bue, algún se me volverá a caer algo para escribir aca... Por ahora dejo esta nota que escribió Ezequiel Fernández Moore para lanacion.com.ar sobre Macri y Boca.
Boca podrá coronarse otra vez campeón de la Libertadores el miércoles 20 de junio. Sería un escenario ideal para Mauricio Macri, que cuatro días después afrontará el balotaje para ser Jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. Su aplastante triunfo en primera rueda parece indicar en realidad algo más que sólo fútbol. Pero los quince títulos (6 locales y 9 internacionales) ganados por Boca en sus once años de gestión, no hay dudas, fueron su gran tampolín hacia la política. El propio Macri exhibe sus éxitos en Boca en la página web del PRO."En Boca ganó Macri y será trascendente a la política". El diario Ambito Financiero, premonitorio, lo había anunciado en su portada el 4 de diciembre de 1995. Fue un día después de vencer en elecciones a una fórmula que también, vaya paradoja, integraba Carlos Heller, ahora su opositor en el balotaje por la ciudad. Históricamente, la política se ha servido más del fútbol que el fútbol de la política. Es un matrimonio de intereses. Pero que funciona sólo cuando la pelota entra en el arco. Bien lo sabe hoy el propio Macri. Sin triunfos, en cambio, todo queda destapado. Y magnificado. Allí està, sino, el River Plate de José María Aguilar.Pero también el Boca de Macri fue vulnerable en sus inicios. Una década atrás, el equipo era un fiasco. Y a Macri de nada le servía su carné de exitoso empresario. Había perdido toda apoyatura política, al punto que se convirtió en el primer presidente en la historia de Boca al que le fue rechazado un balance. El arribo de Carlos Bianchi sofocó el incendio. Sus éxitos deportivos apagaron las denuncias de quienes advertían las filtraciones del modelo Macri. Y el Boca-boom, el Boca-éxito, el Boca-negocio, pasó a adueñarse definitivamente del centro de la escena. ¿Sirve entonces como ejemplo de gestión un mundo del fútbol dominado por el exitismo, en el que sólo se mira una tabla de posiciones y a nadie le importa un balance?¿Sirve recordar, por ejemplo, que en su primer año de gestión, Macri gastó 45 millones de pesos-dólares (eran tiempos del uno-uno) para comprar a casi 40 jugadores y triplicó el pasivo de Boca de 22 a 62 millones de pesos? ¿Cómo intentar hacer periodismo tomando distancia de la campaña electoral, pero sin dejar que el fútbol asista como testigo mudo al uso de los políticos? Macri era en 1995 el dirigente nuevo, que prometía, entre otras cosas, acabar con los intermediarios en el fútbol, esos señores que ayudan a inflar precios de las trasferencias pagando comisiones que luego llegan al bolsillo de los propios dirigentes. El polémico Fondo de Inversión creado por Macri para comprar jugadores prohibía expresamente la actuación de intermediarios en el punto VI de su reglamento, titulado "Trasparencia". Una auditoría ordenada por la propia Asamblea del club desnudó sin embago un festival de comisiones a firmas desconocidas y a representantes: Settimio Aloisio por Diego Cagna, Kiskowin Sport por Fernando Cáceres, Gamasports por Christian Dollberg, Gustavo Mascardi por Juan Sebastián Verón y hasta los intermediarios uruguayos Luis Aguerre y Milton Viera por el pase de Juan Román Riquelme desde Argentinos Juniors (página 173 de la auditoría del estudio de Eduardo Massad).Hubo más: esa misma auditoría objetó negocios que Boca había tercerizado a siglas como ACE, TSM e IESA y contratos firmados más allá del mandato y sin paso previo por la Comisión Directiva. La página 29, punto 34, reveló un detalle aún más llamativo: Macri, como hincha acaudalado, había prestado dinero al Boca de sus amores. Un dinero que, ya como presidente, Macri se lo cobró luego con intereses y punitorios. Ese primer balance, igual que los siguientes, desmitificaron además la muy promocionada política de marketing de Boca. La prensa hablaba de un negocio estimado de 50 millones de pesos-dólar. Pero los balances apenas destacaban ingresos de entre 400.000 y 700.000 pesos. El último gran anuncio fue el del cementerio Boca. Apenas cuatro muertos descansan hoy allí.¿Dónde terminaron pues aquellas fabulosas ganancias si no figuran en los balances de Boca? La venta de Carlos Tevez, comprado por dineros rusos de dudoso origen y depositados en una cuenta de Nueva York suscitó nuevas polémicas, por no citar las duras acusaciones de Roberto Digón y hasta del "Patrón" Jorge Bermúdez, que directamente acusaron a Macri de realizar negocios personales con las trasferencias, muchas de ellas efectuadas por amigos personales del presidente, como el escribano Gustavo Arribas.Boca formó recién ahora una comisión integrada por jueces y fiscales, simpatizantes del club, para solucionar el tema de la violencia. No la integra Mariano Bergés, que también es de Boca, pero que cuando fue juez acusó a Boca de ceder boletos y abrir molinetes de la Bombonera para su barra brava. Rafael Di Zeo golpeó a hinchas rivales dentro de la Bombonera, cuidó la seguridad en recitales, jugó fútbol en Casa Amarilla, llevó jugadores a hospitales y filiales del interior y ganó dinero con turistas que cantaban con La 12. Fue durante años casi una autoridad paralela del club de la mano del terror. Sin embargo, el Boca de Macri sólo pidió que se le prohibiera ingresar a la Bombonera haciendo uso del derecho de admisión cuando Di Zeo ya estaba preso.Recuerdo haber mirado balances y auditorías de Boca cuatro años atrás para una nota para la revista TXT. Llamé al vocero de Macri, Iván Pavlovsky, para comentarle mi asombro por algunos números y decirle que quería hablar con el ingeniero. El PRO aún no existía. Y Pavlovsky, antes de decirme que Macri no hablaría conmigo, me preguntó: "pero la nota ¿es pro o contra?".

jueves, 31 de mayo de 2007

Macri y los franceses

Como al parecer últimamente no sé me cae una ídea para escribir en el blog, aca dejo una interesante nota escrita por Sandra Russo en el diario Página 12 de hoy sobre Macri y las próximas elecciones porteñas.
De golpe me pareció que la Capital es Francia votando a Sarkozy, ese ex ministro del Interior que ganó las elecciones de un país que pese a sus buenos modales, su extensa cultura y su refinamiento, o acaso precisamente por todo eso, porque la cultura a veces es liberadora y otras veces encarceladora, no quiere negros.
Casi todas las encuestas dan a Macri primero. El devenir de los acontecimientos y la sedimentación de datos en eso que se llama opinión pública es tan vertiginoso que no permite la comprensión de algunos fenómenos. O por lo menos, no permite la mirada límpida sobre esos fenómenos que, como en este caso, encubren otro tipo de miseria; no la de los miserables que cargan con sus harapos, sino la de muchísimos Señores López que llevan vidas centradas en sus expensas, en sus tardes de shopping, en sus autos nuevos, en sus veredas manchadas de pobres.
¿Macri Mauricio jefe de Gobierno de esta ciudad? Oops, ¿qué está pasando? ¿Ese tipo que no pisa el barro y se sube a un cajón de manzanas será el elegido por un electorado que quiere una ciudad sin baches? ¿De qué preocupaciones sociales y éticas se hace cargo un electorado que se inclina por un hijo de rico que es rico y que a duras penas ha controlado en los últimos tiempos la verbalización de sus verdaderos pensamientos? La gente en campaña no dice lo que piensa. Eso lo sabe cualquier mayor de doce años.
En campaña, el propio Sarkozy moderó su ánimo xenófobo. Francia votó a ese Sarkozy moderado, pero todo fue una fantochada: Francia no votó moderación, sino mano dura con los negros. Sarkozy es el mismo Sarkozy que anhelaba, meses antes, una Francia pura, preparada para repeler negros extranjeros provenientes de países de mierda. Eso votó Francia. La moderación de campaña siempre es mentira. La gente vota recordando. La gente vota un carácter. Los franceses votaron a un tipo que los protegerá, de la manera que sea necesaria, aun con la fuerza, de la invasión de negros.
La Capital Federal tiene un diez por ciento de pobres y un dos por ciento de indigentes. Los negros vienen de otra parte. En lugar de venir de Pakistán o de Angola vienen de González Catán o La Matanza. Vienen del conurbano, donde se apiñan, donde se multiplican, donde sobreviven. Vienen a cartonear o a atenderse en los hospitales públicos. Vienen a cirujear, a vender porquerías en los semáforos o en el mejor de los casos a hacer changas irregulares en construcción o servicio doméstico.
¿Cuál es la manera más honesta de pensar la Capital? ¿La Capital para los porteños o la Capital para los porteños y los desharrapados que llegan en los trenes todos los días a ver si juntan sus monedas? Incluso en el lanzamiento de su campaña, bochornosamente planeada entre pobres, Macri no pudo sortear su propio carácter repelente, y puso en escena a una niña a la que después, reflexionando, dijo que le hubiese tenido que decir “retirate”.
Humildemente, no creo que se pueda pensar esta Capital sólo para los porteños. Eso es una ilusión, una mentira y una mezquindad ética. Esta Capital no les pertenece sólo a los porteños, como Francia no les pertenece sólo a los franceses. La inercia de esta época hace necesario pensar los lugares, todos los lugares, como espacios de tránsito a los que llegan todos, absolutamente todos los que necesitan llegar, si en sus propios lugares la vida resulta insoportable. La globalización, y la microglobalización entre la Capital y el conurbano nos obliga, nos guste o no, a hacernos cargo de nuestras decisiones ciudadanas teniendo en cuenta que no hay otra alternativa que buscar soluciones que incluyan ese tránsito.
Macri ha querido, por épocas, reprimir a los piqueteros y detener a los cartoneros. Esas cosas no se dicen en campaña, pero si el voto popular lo elige, estará eligiendo esa derecha que no quiere mugre a la vista. Todo lo demás se desprende de eso: ése es el carácter reaccionario que seduce a los porteños que van a votarlo. Un carácter sarkoziano que incluye fantasías de expulsión, deportación, mano dura, reafirmación de una identidad construida con blazers de alpaca peruana y tapaditos Marilú. Un carácter Barrio Norte o Palermo Chico o Barrio Parque que actúe como un filtro para tanta negrada que afea el paisaje. Los slogans de campaña son galletitas para monos.
La Capital está a punto de dar un examen de ética con el débil. Si las encuestas no mienten, seremos afrancesados, pero en la forma más vil del ser francés.

martes, 15 de mayo de 2007

La farsa del año

Esta más que claro que el ambiente del fútbol esta plagado de vendedores de ilusiones, o para traducirlo al idioma de la tribuna, vendedores de humo. Los hay periodistas (muchos), árbitros, entrenadores, dirigentes, jugadores y, por supuesto, empresarios. Uno de estos personajes, con más dinero que sabiduría futbolistica, llegó este fin de semana a Mar del Plata con su quiosco llamado Word Football Idol, un supuesto realty show ideado por un tal Max Higgins que promete la panacea para el joven ganador del mencionado evento, aunque casi sin proponérselo, se descubrió que todo era un gran farsa.
El sábado, en el estadio mundialista José María Minella se vivó un espectáculo que, para ser compasivos, rozó lo dantesco. Con unas tribunas con no más de 40 personas, que pagaron entre 40 y 20 pesos las entradas, se montó un espectáculo decadente. Con un escenario que parecía puesto para que toquen los Rolling Stone, se presentaron distintos grupos que homenajean a grandes grupos de rock como los Beathles, Pink Floyd, Kiss o Queen. Además, de un desfile de modelos que no concordaba para nada con la situación.
Con el objetivo de fomentar el compañerismo entre los participantes, el terreno de juego había sido dividido en pequeñas canchas para disputar partidos 3 contra 3. El que convertía el gol pasaba a la siguiente ronda y así hasta llegar a la final. Todo esto ante un público compuesto por niños con ganas de triunfar, gente con cara de “estoy laburando”, 3 policías y el tal Higgins paseándose por el estadio vestido con un traje que remetía a los guerreros romanos.
Era tan poca la convocatoria, que la organización decidió retrasar el comienzo del evento 4 horas (estaba pautado para las 2 de la tarde), por lo que comenzó alrededor de las 18, con el sol ya casi yéndose.
Todo se confirmó que era una gran mentira al día siguiente. En un diario local de Mar del Plata salió publicada la foto del supuesto ganador junto con el quiosquero Higgins (nada que ver con la gran Martina) delante de la Lamborghini con el cual el aparente empresario estadounidense se paseó por las calles de la ciudad costera durante la semana. Lo que nadie se percató es que la foto fue tomada a plena luz del día y el decadente show del World Football Idol terminó pasada la medianoche. Esto es lo que académicamente se conoce como estafa o, má
s popularmente, como choreo.
La foto que destapó la olla. El de traje de guerrero romano es el tal Higgins.